Santiago Álvarez

* 1941

  • “Cuántas veces Usted se desembarcó en infiltraciones en Cuba”? “Verdaderamente, bastantes. Desembarcar…he pisado tierra dos veces nada más. Cuando nos hundimos una vez y otra vez que pisé la tierra a bajar las cosas que estábamos llevando. Fui antes de la [intervención] de la Bahía de Cochinos, no sé, par de docenas de veces. Después con los movimientos por la libertad, también cuando más años hicimos - cuando tuvimos ocasiones de hacer operación de combate fue cuando estábamos como rebeldes de año 1963 a 1965. Estuvimos en el puerto de Casilda, que era un puerto donde se recibía petróleo, había unos tanques enormes de petróleo, que nosotros atacamos y fue el combate naval más grande que ha habido en Cuba después de Bahía de Cochinos. Les metimos a los tanques de petróleo 15,18 proyectiles de 57 mm, traía 4,000 balas de calibre 50 , incluso incendiaria, y no explotaron porque estaban vacíos. Y nos estaban esperando ahí, como siempre. No porque tuvieran noticias de nosotros, de infiltrados, sino porque estaban preparados militarmente. Con 4 desplazamientos de 4 hojas, 4 hojas checas precisamente, nos infiltramos ahí a los callamos a las 4, y nosotros no recibimos ni una baja”.

  • “El comunismo para mí es una utopía, que lo líderes con tendencia totalitaria acogen, porque tiene mucho atractivo. La voluntad que ellos llaman, la dictadura de proletariado para mucha gente. En muchos países, en Cuba igual que en todos, ha empezado una revolución. En Cuba Fidel Castro se pasó casi un año diciendo que no era comunista, haciendo la reforma agraria. La familia de mi padre, la familia mía, teníamos finca, y de acuerdo de la reforma agraria nosotros podíamos mantener la fica, era bastante grande. Porque estaba basada en producción, entonces no nos la quitaron con la reforma agrícola. Nos la quitaron porque mi padre había sido funcionario de varios gobiernos anteriores. Y así hicieron y fueron tomando más y fueron tomando más. El comunismo es la mejor arma que tienen los líderes que quieren convertirse a perpetuidad en directores de un país para explotar al pueblo”.

  • “El futuro es muy difícil de predecir, yo creo que en Cuba el Gobierno este no va a cambiar. El Gobierno hasta ha llegado a dónde iba a llegar. Ya tiene su sucesión didáctica dentro del Gobierno que la conformaron en 2014,2015, hombres más jóvenes, pero igualmente peligrosos. En Cuba hay que cambiar el Gobierno. No va a cambiar el Gobierno por sí. El Gobierno ese solamente se va a cambiar cuándo la población se rebele de una manera pacífica pero incesante. Lo que está pasando en Venezuela, es el camino de nosotros. Venezuela no puede hacer…aunque en Venezuela el Gobierno de Chávez llegó al poder a través de las urnas. Manipuló el voto popular, para ir cambiando la constitución y perpetuarse también el poder. Han acabado con ese país. El país que era más rico de América. En su momento Cuba era uno de los tres países más ricos de Latinoamérica, ahora no queda nada en Cuba. Porque nada más utilizan los recursos para mantenerse en el poder, no para ayudar al pueblo. La mira de ellos es quedarse en el poder. Ese pensamiento única e inclusivamente se acaba con un cambio del Gobierno, no con cambiar ligeramente el Gobierno que existe en Cuba”.

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    Miami, 23.05.2017

    (audio)
    duration: 01:40:37
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El comunismo es la mejor arma para explotar al pueblo

Santiago Álvarez / Miami / 2017
Santiago Álvarez / Miami / 2017
photo: Post Bellum

Santiago Álvarez Fernández Magriña nació en el año 1941 en La Habana, República de Cuba. Proviene de una familia políticamente activa, su abuelo luchó en la guerra de independencia de Cuba en España y su padre fue secretario dentro del gabinete presidencial y senador durante el Gobierno de Fulgencio Batista. Cuando en 1959 en Cuba culminó la Revolución Cubana, toda la familia emigró del país a los Estados Unidos de América. El padre de Santiago participó en la invasión a la playa Girón en 1961, como miembro de la “Brigada de Asalto 2506”. Su padre le enseño conocimientos prácticos de navegación marítima, mismos que le fueron útiles a Santiago en las intervenciones durante la operación de la “Crisis de octubre”, conocida como la “Crisis del Caribe”, conflicto ocurrido en octubre de 1962. Santiago ha organizado una cantidad significativa de desembarques e infiltraciones de los agentes en Cuba, con el persistente propósito de eliminar objetivos tácticos de la economía y ejército cubano. En Miami Santiago constituyó una exitosa empresa donde generó la fortuna que utilizaría posteriormente para apoyar a las organizaciones anticastristas tanto en EE. UU. como en Cuba. Actualmente ampara al movimiento civil en Cuba, al proveer de cursos educativos y entrenamientos en Miami o al financiar al buffet de abogacía que coopera con los disidentes directamente en Cuba. Su anhelo es regresar un día a su patria, cuando ésta sea un país democrático.