Rosa María Payá

* 1989

  • “La fe, para mi papá era un elemento fundamental, era uno de los pilares en los cuales se apoyaba para luchar todos los días en medio de un ambiente tan adverso. Yo admiro la fe que él tenía, considero que soy mucho más débil que él. Para mí tiene también una relevancia fundamental. Es una razón y es una manera en la que uno puede encontrar fuerzas en medio, a veces de la aislación. Pero también la formación cristiana fue fundamental en la opción de vida de mis padres y en la formación de nuestro carácter y de mi carácter de manera personal. El poder tener un espacio en la Iglesia, que también sufre las manipulaciones, y los acondicionamientos del régimen pero que es un espacio independiente. El poder tener la oportunidad de experimentar este espacio, de ser formada en un pensamiento libre, en el pensamiento del Evangelio que habla de que la verdad nos hará libres. Es parte fundamental de las opciones que luego como adulta yo he tomado”.

  • “En esas dos direcciones comenzamos a ver las diferencias. Que por un lado tienen que ver sobre todo con la actitud pública. Porque lo que yo constato todos los días que estoy en Cuba y lo que constataba cuando mi papá vivía o cuando estaba en la universidad, es que muchos cubanos piensan como nosotros, la mayoría de los cubanos. Yo no conozco a casi nadie que no crea que debe de haber cambios en Cuba, que no crea que tiene que haber libertad, yo no conozco a casi nadie que no esté en realidad en contra del Gobierno. Hay una mayoría que no se atreve a decirlo por miedo, por miedo que le pase lo que pasó a mi familia”.

  • „V naší rodině jsme měli to štěstí, že jsme nemuseli dodržovat pravidlo dvojí morálky, jak k tomu byla nucena většina Kubánců. Měla jsem štěstí, že nás rodiče učili žít v souladu s tím, co si myslíme. A to je v totalitní zemi opravdu velmi těžké. Když jsme byli větší, moji kamarádi ze střední školy a univerzity si toho začali všímat a říkali mi téměř s obdivem a dokonce s jistou dávkou závisti: ‚Ty se máš, ty můžeš venku říct, co slyšíš doma. My nesmíme říkat, co doma slyšíme, ani co si myslíme.‘ Prostě měli strach z následků, že je vyhodí z univerzity, že rodiče přijdou o práci. Pamatuji si, jak nám tatínek říkal: ‚Můžete říkat, co chcete. Však my už se s tím nějak vypořádáme.‘ Tohle štěstí moji přátelé neměli. Oni přišli domů a rodiče jim kladli na srdce: ‚Prosím tě, hlavně neříkej, co si myslíš. Nekritizuj režim, ať nemáme problémy.‘ Měla jsem štěstí, že jsem mohla vyrůstat svobodně v zemi, která je jedno velké vězení.“

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    Miami, 18.05.2017

    (audio)
    duration: 53:48
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Crecer libremente en medio de un país que es una cárcel

Rosa María Payá / Miami / 2017
Rosa María Payá / Miami / 2017
photo: Post Bellum

Rosa María Payá Acevedo nació en 1989 en La Habana, República de Cuba, dentro de una familia católica y oponente al régimen comunista. Su padre era Oswaldo Payá Sardiñas, uno de los disidentes más importantes de Cuba, candidato al Premio Nobel de la Paz, laureado del premio Homo Homini de People in Need y del Premio Sájarov por la Libertad de Pensamiento. Oswaldo Payá murió el 22 de julio de 2012 durante un accidente automovilístico, su familia está convencida de que fue un atentado de la Seguridad del Estado del Gobierno cubano. Desde pequeña Rosa María, junto con su familia, ha sido víctima de la cacería del régimen comunista, debido a sus opiniones y manifiesta expresión anticastrista. Posterior a la muerte de su padre emigró a los Estados Unidos de América, pese a la oportunidad nunca ha aceptado la ciudadanía americana y sigue oficialmente viviendo en Cuba, aunque la mayoría del tiempo lo pasa en el extranjero. Es colaboraba con el “Movimiento Cristiano Liberación” y con el proyecto “Cuba Decide”. Participa en seminarios y conferencias internacionales, para difundir el patrimonio libertario de su padre.