The following text is not a historical study. It is a retelling of the witness’s life story based on the memories recorded in the interview. The story was processed by external collaborators of the Memory of Nations. In some cases, the short biography draws on documents made available by the Security Forces Archives, State District Archives, National Archives, or other institutions. These are used merely to complement the witness’s testimony. The referenced pages of such files are saved in the Documents section.

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José Raúl Gallego Ramos (* 1986)

Yo creo que lo que pasó en Cuba puede pasar en cualquier otro lugar

  • nació en 1986 en Camagüey

  • estudió Periodismo y ejerció de profesor en la Universidad de Camagüey

  • hizo su maestría en México, donde colaboró con el proyecto Cuba Posible

  • fue acusado de ser un mal ejemplo para sus alumnos y colegas después de su presunta vinculación a un estudiante que hizo críticas al sistema cubano

  • fue suspendido de su puesto de profesor, expulsado de varias organizaciones y sufrió una fuerte campaña de descrédito por parte de las autoridades

  • en 2018 emigró a México, donde continúa estudiando. En su investigación se centra en los medios de comunicación independientes

Českojazyčná verze následuje po španělské verzi:

“A veces la gente cree que no va a pasar lo que pasó en Cuba. Veían a Cuba y decían: ‘No, en Cuba no va a pasar lo que pasó en la Unión Soviética. Cuba está a noventa millas de Estados Unidos…’ Pasó en Cuba. Ahora la gente decía: ‘No, no va a pasar en Venezuela, porque Venezuela tiene petróleo y es imposible que lo permitan...’ Pasó en Venezuela. Yo creo que lo que pasó en Cuba puede pasar en cualquier lugar,” advierte José Raúl Gallegos, nacido en 1986 en Camagüey. Tal como la mayor parte de los cubanos nacidos en este período, también él tuvo una infancia llena de símbolos de la Revolución Cubana y su vida transcurría generalmente dentro de los márgenes establecidos por el régimen. “De niño fui un pionero bastante integrado,” dice y resalta que, sin embargo, al mismo tiempo fue siempre bastante crítico hacia la realidad. “Eso sin creer que el problema es el sistema, sino creyendo que dentro del sistema se podían arreglar las cosas y solucionar los problemas.” Esta manera de pensar la mantenía aun cuando estaba estudiando en la universidad. No obstante, su posición empezó a cambiar paulatinamente. “Fue la propia realidad la que me hizo cambiar de opinión y entender que el problema está en la esencia del diseño totalitario que tiene el sistema sociopolítico cubano,” explica.

El camino al exilio

José Raúl optó por los estudios de Periodismo. “Cogí periodismo con la intención de hacer el periodismo deportivo, algo que nunca hice. Me gradué y automáticamente pasé a universidad a ejercer como profesor de Teoría de Comunicación, que era lo que me motivaba. No me hacía mucha ilusión realmente hacer el periodismo dentro de los medios oficiales cubanos,” cuenta cómo influyó el tiempo pasado en las prácticas en los medios oficiales su opinión sobre ellos. Siendo profesor en Camagüey al final decidió crear unos programas de televisión que se podían considerar como críticos y en los cuales la gente debatía sobre la situación sociopolítica. Después salió a México para hacer su maestría. Allí empezó a colaborar con el proyecto Laboratorio de Ideas – Cuba Posible[1], donde personas de la sociedad civil debatían temas sobre la realidad y el futuro de Cuba. “Era algo que no estaba controlado por el Gobierno cubano.” Regresó de México, se incorporó a trabajar otra vez en la universidad, y en diciembre de 2017 ocurrió un incidente que influyó bastante en su vida. “Intentaron a expulsar a un estudiante de mi facultad por unas críticas que había hecho en un blog personal que tenía. Yo como profesor me opuse abiertamente y a partir de este momento la dirección de la universidad se enfocó en mí creyendo que yo era el responsable de los criterios de los estudiantes,” describe y añade que en realidad ni siquiera daba clases a este estudiante porque estaba fuera del país. La universidad le entregó una sanción, según la cual tuvo que trabajar durante un año como bibliotecario por haber colaborado con Cuba Posible y por constituir un mal ejemplo para los estudiantes y profesores del departamento. Para poder apelar contra la sanción, tuvo que empezar a cumplirla. “Fue un mes de mucha persecución, de mucho acoso, mucho hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado, por las autoridades de la universidad,” describe. Paralelamente se hizo una campaña de descrédito para perjudicar su imagen pública en la Unión de Jóvenes Comunistas y en la Unión de Periodistas. Finalmente fue expulsado de la primera organización y la segunda le sancionó a tres años de separación de la organización. Algunos de sus estudiantes y colegas se pusieron en contra de este hostigamiento y le apoyaban. “Los propios miembros de los órganos de justicia se reunían conmigo en privado y me decían que esta sanción no tenía ningún sentido,” narra. Después de un tiempo, la sanción le fue rebajada a seis meses como bibliotecario. José Raúl no estaba dispuesto a cumplir con una sanción injusta, por lo que pidió la baja de la universidad y en febrero de 2018 se fue del país. “Me fui el día de cumpleaños de mi mamá y la salida fue un regalo para ella. Ella llevó a todo este proceso muy mal, porque vino emparejado con una campaña de descrédito en toda la provincia, la Seguridad del Estado persiguiéndome, haciéndome citaciones… todo eso afectó muchísimo a mi mamá y ella me pidió que solicitara la baja de la universidad y también que me fuera del país.” Volvió a aplicar a un Doctorado en México y le aceptaron. Desde entonces vive allí. En su investigación se centra en los medios independientes cubanos con los que colabora al mismo tiempo.

El 11 de julio de 2021

En lo que se refiere al levantamiento popular que tuvo lugar en todas partes de Cuba el 11 de julio de 2021, José Raúl cree que fue un resultado de décadas de descontento que se iba acumulando y estalló en el momento en que los cubanos empezaron a tener acceso a una información alternativa a la del Gobierno gracias al acceso al Internet. A eso se sumó también la escasez general en medio de la pandemia del coronavirus. “Cuando tú conversas con la gente que salió, la mayoría de ellos se queja sobre todo de la represión y de la falta de la libertad.” José Raúl piensa que la mayoría de los cubanos son personas pacíficas y casi nadie quiere un cambio violenta del sistema. Sin embargo, dice que ante cualquier intento del pueblo el Gobierno va a reaccionar con represión y violencia. Menciona los comentarios del presidente Díaz-Canel[2], que según el fueron básicamente un llamado a la guerra civil. “No hay nada nuevo, Díaz-Canel respondió de la misma manera como hubiera respondido Fidel Castro. Ya alrededor del tercer día cuando estaba más o menos aplacada la situación empezaron a hablar del amor y reconciliación. Pero solo a nivel discursivo. En la práctica las tropas especiales seguían batiendo los barrios,” recalca y concluye diciendo: “No hay sistema político perfecto. No puede ser también igual en todo el mundo porque cada país tiene una serie de particularidades, pero hay una seria de principios que no deben ser violentados. Tienen que ver con la separación de poderes, con el respeto a los derechos y ciertas normas sociales que no se deben violentar. Las democracias son muy frágiles y las semillas del totalitarismo las hay en cualquier lugar.” 

 

[1] Cuba Posible fue un proyecto que gestionaba una relación dinámica entre personas e instituciones, cubanas y extranjeras, con experiencias y cosmovisiones diversas; en algunos casos muy identificadas con las aspiraciones martianas. No realizaba solamente acercamientos teóricos y abstractos de la realidad, sino que también intentaba participar e influir en el desempeño social y político. Fue desarticulado por sus líderes en 2019 debido al hostigamiento de las autoridades.

[2] Miguel Díaz-Canel Bermúdez es político cubano y presidente del país desde 2018, cuando reemplazó a Raúl Castro.

 

Česká verze:

„Někteří lidé si myslí, že to, co se stalo na Kubě, se jinde nemůže stát. Na začátku říkali: ‚Není možné, aby se na Kubě opakovalo to, co se děje v Sovětském svazu. Vždyť je to 150 kilometrů od Spojených států amerických.‘ A pak se to najednou dělo. Potom říkali: ‚Ve Venezuele se to nestane, má přeci tolik bohatství z ropy, že to nikdo nemůže připustit.‘ A vida, stalo se. Já si myslím, že se to může přihodit kdekoliv na světě,“ upozorňuje José Raúl Gallegos, narozený v roce 1986 ve třetím největším kubánském městě Camagüey. Stejně jako mnozí další Kubánci z jeho generace, i on vyrůstal obklopen komunistickou propagandou a jako malé dítě se připojil k pionýrům. „Byl jsem v tom namočený až po uši,“ říká. Na druhou stranu ale zdůrazňuje, že mu nikdy nechybělo kritické myšlení. „Dlouho jsem si ale myslel, že problémy, které jsem spatřoval na Kubě, se dají vyřešit v rámci nastoleného systému.“ Jeho uvažování se ubíralo tímto směrem ještě v době, kdy začínal studovat na univerzitě. Nicméně s postupem času mu začalo docházet, že problémy jsou ve skutečnosti mnohem větší. „Stačilo mi k tomu jednoduše pozorovat okolní realitu. Začal jsem měnit názor a uvědomil jsem si, že celé je to důsledek totalitního zřízení, které panuje na Kubě,“ vysvětluje.

Na cestě k exilu

José Raúl vystudoval žurnalistiku. „Novinařinu jsem si vybral s tím, že se bych se chtěl věnovat především sportu. Nikdy jsem se k tomu ale nedostal. Když jsem získal titul, automaticky jsem pokračoval v akademické dráze a začal jsem vyučovat na univerzitě Teorii komunikace. O tom, jak fungují oficiální kubánská média, jsem totiž ztratil veškeré iluze,“ popisuje, jak se na něm podepsaly povinné praxe v médiích. Jakožto univerzitní profesor v Camagüey se nakonec pokusil vytvořit několik diskuzních pořadů v místní televizi. V nich se chtěl věnovat především společenské a politické situaci na ostrově. Poté odjel do Mexika, kde získal magisterský titul. V Mexiku zároveň spolupracoval s projektem Laboratorio de Ideas – Cuba Posible (Laboratoř myšlenek – Možná Kuba). Při nich debatovali o současné situaci a dalším možném vývoji na Kubě různí intelektuálové. „Byl to projekt, který samozřejmě fungoval mimo oficiální kubánské instituce. Vláda nad ním neměla žádnou kontrolu.“ Když se vrátil na Kubu, pokračoval v práci univerzitního profesora. V prosinci roku 2017 se ale neúmyslně stal součástí kauzy, která významným způsobem ovlivnila jeho další směřování. „Univerzita se pokusila vyloučit ze studia jednoho studenta. Důvodem mělo být to, že se na svém osobním blogu kriticky vyjadřoval k situaci na ostrově. Vedení univerzity mě osočilo, že jsem ho k tomu ponoukal, a že jsem za jeho názory odpovědný,“ vysvětluje a dodává, že ve skutečnosti nic z toho nemohlo být pravdou, protože s tímto studentem vůbec nepřišel do styku. V té době byl totiž v Mexiku. Univerzita ho potrestala sankcí, podle které měl rok pracovat jako knihovník. Důvodem měla být jeho spolupráce s projektem Laboratorio de Ideas – Cuba Posible a to, že představoval svým chováním špatný příklad pro studenty a ostatní vyučující. José Raúl se chtěl proti trestu ohradit, ale aby to mohl udělat, musel nejprve začít tuto sankci plnit. „Následoval měsíc plný pronásledování. Stal jsem se obětí všemožných útoků ze strany kubánských úřadů a univerzity. Také mě často předvolávali na výslechy na Státní bezpečnost,“ vypráví. Současně s tím se rozjela štvavá kampaň proti jeho osobě. Byl vyloučen z organizace mladých komunistů a ze Svazu novinářů. Někteří jeho studenti a kolegové proti tomu protestovali. „Dokonce i lidé, kteří pracovali na těch sankcích, mi říkali, že je to postavené úplně na vodě, a že není žádný důvod, abych byl takto postihován,“ dodává. Později mu byla doba, kdy měl být na pozici knihovníka, zkrácena na šest měsíců. José Raúl ale zásadně odmítal, že by to bylo spravedlivé, a rozhodl se proto požádat o propuštění z univerzity. V únoru 2018 následně odjel ze země. „Odcestoval jsem přesně v den matčiných narozenin. Pro ní to byl svým způsobem takový dárek k narozeninám. Ona totiž během celého toho období velmi silné kampaně proti mé osobě hodně trpěla. Šla po mě Státní bezpečnost, neustále mě předvolávali… Na mé matce se to dost podepsalo. Nakonec mě sama požádala o tom, abych dal výpověď a odešel do zahraničí.“ Podal tedy opět přihlášku na mexickou univerzitu a odjel studovat doktorát. Od té doby žije v Mexiku. V rámci své výzkumné činnosti se věnuje především situaci nezávislých kubánských médií, se kterými také spolupracuje.

11. července 2021

Pokud jde o lidová povstání, která se 11. července 2021 odehrály prakticky ve všech částech Kuby, José Raúl si myslí, že vycházely z dlouhých desetiletí útlaku obyvatelstva, ve kterém se nashromáždil hněv a touha po svobodě. To všechno se vyplavilo ve chvíli, kdy se na Kubě začal rozšiřovat přístup k internetu a tím pádem i k alternativním zdrojům informací a důležitou roli sehrálo i prohloubení tristní společensko-ekonomické situace související s koronavirem. “Když se bavím s lidmi, kteří se těch demonstrací účastnili, tak většina z nich přesto všechno hovoří o omezování práv a svobod.” Podle Josého Raúla jsou Kubánci z podstaty mírumilovní lidé a téměř nikdo z nich si nepřeje, aby se protesty zvrhly v jakékoliv násilí. Na druhou stranu ale upozorňuje, že na jakýkoliv pokus o vyvolání změny reaguje kubánská vláda násilným potlačením. V této souvislosti zmiňuje například komentáře současného kubánského prezidenta Miguela Díaze-Canela, které podle něj byly v podstatě výzvou k občanské válce. “A není to vůbec nic nového. Miguel Díaz-Canel zareagoval úplně stejně, jako by zareagoval Fidel Castro. Přitom během třetího dne potlačování protestů, když už se vládě dařilo jakýkoliv projev nesouhlasu zadupat do země, otočili, a začali komunikovat jinak. Najednou mluvili o lásce a usmíření. Jenže to jsou jenom slova. V praxi to stále vypadalo tak, že příslušníci speciálních jednotek obcházely jednotlivé domy, klepali na dveře a odváděli lidi,“ vysvětluje a nakonec vše shrnuje: „Neexistuje nic jako dokonalý politický systém. Také nelze očekávat, že na celém světě budou fungovat stejné postupy. Každá země má své specifické charakteristiky. Myslím si, že se ale dá říci, že existuje jistý soubor principů, mezi které řadíme například dělbu moci a úctu k lidským právům, a to je potřeba respektovat. Demokracie jsou křehké a semínka totalitarismu můžou vyklíčit úplně kdekoliv.“     

 

© Všechna práva vycházejí z práv projektu: Memoria de la Nación Cubana / Memory of the Cuban Nation

  • Witness story in project Memoria de la Nación Cubana / Memory of the Cuban Nation (Eva Kubátová)